Y tú, ¿por qué corres?

Me encanta la sensación de ir corriendo rápido, de ir fluido, como volando. La sensación de cuando las piernas responden, cuando el pulso se acelera y controlo la respiración, cuando sé que puedo darlo todo porque falta muy poco. Cuando sé que es el día, que son las circunstancias que no sé describir pero me incitan a pensar que hoy SI “me casco un buen entreno”. Cuando gano segundos a los ritmos marcados, cuando la semana va de maravilla, cuando encaro una competición con optimismo. Cuando al hacer los progresivos tengo la intuición de que me salen las series, cuando voy rodando y llevo una sonrisa de oreja a oreja, cuando no la llevo pero voy centrado porque me va saliendo todo y al salirme todo voy aún más centrado. Cuando tiro de un grupo. Cuando estreno zapatillas. Cuando voy a entrenar a un sitio nuevo. Cuando quedo con gente “nueva” para entrenar. Cuando apunto un entreno bueno. Cuando me ducho tras haber corrido bajo lluvias torrenciales y llegar a casa empapado y lleno de barro. Cuando traspaso la meta tras conseguir el objetivo.

Corro porque disfruto, porque se ha convertido en una forma de vida, porque es la mejor manera de aprender a ser constante y trabajador, porque me hace compartir cosas con amig@s, porque me evade del trabajo, porque me ayuda a dar solución a muchas preguntas, porque no me imagino ni un día sin que la palabra CORRER no parezca en mi boca.

Corro porque lo necesito, porque me siento raro sino lo hago, porque me llena, porque estoy rodeado de gente como yo que me espera en el lugar de salida o los espero yo a ell@s, porque no tengo ninguna excusa para no hacerlo, porque me hace pensar en cómo superarme, en cómo luchar contra mi cuerpo y mi cabeza y vencerlos.

Corro por la competición del domingo o por la del año que viene, corro por poder ir a ese ritmo o a ese otro ritmo algún día, corro simplemente porque corro porque aun sabiendo que no llegaré a esos tiempos, me gusta pensar que sí lo haré.

Corro porque me lo debo, corro porque sé que puedo ayudar a alguien en algún entreno o en alguna competición, corro por contarlo, por compartirlo, por sentir la fatiga, por cuidarme, corro como camino, como fin.

Si corro me cuido. Cuido mis comidas, mis bebidas, mis descansos. Como ensalada y pasta, pechuga de pollo o pavo, mi arroz, evito la fritanga y los dulces (aunque de vez en cuando caiga en sus redes). Bebo Acuarius, tengo mi botellita de agua, evito el alcohol y los gases. Miro las calorías de las comidas cuando estoy en el “Super” y me acuesto pronto si mañana tengo un entreno fuerte.

Si corro, a veces compito. Y esa sensación única, inigualable y especial que se siente antes de la competición….ufff….ese gusanillo tirando a nervio….ese cosquilleo tirando a miedo….esa seguridad insegura…ese andar de un lado para otro….esa boquita seca….¡si me he bebido todo el agua que traía!…..ese apretón de WC de última hora (más los anteriores) y es pis traicionero justo antes de salir…¡queda un minuto!

Cuando compito….pienso en todo….a veces hasta no pienso ni en la carrera… que si Fulanit@ que si Venganit@ y es@ que no conozco pero ¡qué pinta tiene de correr!, que si porqué me encuentro mal, qué tengo las piernas hinchadas, que no pasa nada que en poco se me quita, por dónde estoy pasando, qué chula la tienda, no pasa nada porque sabía que no estaba bien y sólo venía a rodar, que aflojo un poco y espero a no sé quién que me ha dicho antes de salir tal cosa……menos mal, que otras veces sí que pienso en lo que hago. Voy en carrera, voy centrado, aguanto bien detrás del grupo, pasan los km y sigo a ritmo, voy aguantar un poco más y cambio, me noto fuerte, sé que me queda un cambio, a ver quién es el que salta del grupo, ahora tiro…

Pero sobre todo…..cómo me gusta la POST-carrera (y ya me entendéis, no me refiero sólo a las 5’ posteriores de cruzar la meta….esto dura ¡días! o ¡semanas!;-) ). Cruzas la meta y te haya salido bien o mal, ya estás deseando encontrarte con alguien conocido o para contarle tus penas o para que te cuente las suyas….o para contarle el marcón o tus entrenamientos (antes de la competición te lo estabas guardando no sé con qué fin…pero bueno, ahora parece que si vale decirlo), objetivos….así como un ritual van pasando de uno en uno. Eso sí, sin salir de la zona de avituallamiento…

Esto no acaba aquí, los amig@s que me esperaban o a los que yo esperaba van a estar hasta la siguiente competición contándome batallitas y se, me vuelve a encantar.

Por tanto corro porque me encanta, porque hace que me cuide y porque me lo paso bomba.

 Vuelvo a la pregunta que da título al post: y tú, ¿por qué corres?

Juan Pablo Gómez Martín

http://www.entrenadoratletismo.com

@juanpacoach

Entrenador Nacional Atletismo

Alto Rendimiento Deportivo

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2 pensamientos en “Y tú, ¿por qué corres?

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